Llegamos a Budapest en su fiesta nacional | El airhopping de Prateek (Parte 3)

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Sí, llega tarde pero aquí está la tercera parte de mi airhopping. La primera la pasé en Ámsterdam y la segunda en Berlín. Tras varios días, llegamos a Budapest. Los dos días que pasamos aquí fueron únicos. Os lo cuento todo ahora mismo.

Primer aviso: no te puedes dormir in Budapest. No es un consejo, es simplemente la realidad.

Como llegamos por la noche en la ciudad, vimos que la fiesta había empezado, y no tenía señal de acabar pronto. Ingleses y alemanes borrachos llenan las calles todas las horas, y se oyen gritos y música en cada rincón. Entramos en nuestro hostal en pleno centro, y nos saludo un amable señor de Serbia. Para solo 20 euros la noche, estamos en una habitación fenomenal, y por el precio más bajo que hemos encontrado.

Preguntamos a nuestro hospedador de sitios para conocer. “Aquí cerca hay una discoteca de 4 plantas.” No, queríamos saber algo de turismo, no fiesta. “Hay unos bares en este barrio por allí.” Le explicamos que queremos algo tranquilo. “Y cada jueves, hay una fiesta de espuma.” Dejamos de intentarlo.

Tuvimos que buscar el turismo por nuestra propia cuenta. Al final nos fuimos a la cama, mientras el ruido de la fiesta siguió toda la noche.

Parecía que Budapest no era sitio de turismo, sino de tomar barato e ir a discos.

Parecía que nos habíamos equivocado con la ciudad, pero NO. Ya lo vimos cuando salimos del centro hacia la ciudadela de la ciudad.

Airhopping Prateek Budapest

Es una vista hermosa. Un santo mirando desde una cascada, hacia el puente y el río que marca la ciudad. Aunque solo habíamos empezado a conocer Budapest, ya tenia la opinión que esta ciudad es la más preciosa que he visto de Europa desde Lisboa. Arriba de todo, puedes ver estatuas de varios héroes de Hungría. Uno de ellos matando a un dragón con solo sus manos.
estatua heroes budapest airhopping prateek
Quedamos alucinando. Parece que Hungría solo ha tenido enemigos y casi nadie como amigos. Luchando contra los turcos, los alemanes, los rusos, y los demás, han tenido que aceptar que nadie les deja en paz. En el castillo, hay un gran parque, con varias tiendas y gente tocando música. Nos enteramos que va a ser la fiesta nacional de Hungría y ya están haciendo preparaciones.

Aunque nuestra intención era ahorrar dinero, vimos que lo que vale un kebab en el resto de Europa es lo que vale una buena comida o cena en Budapest. Puedes tener una gran barbacoa por tan poco dinero que encuentras difícil gastar todo lo que tienes. Y venden carnes de todo tipo en las calles.image-3

Acabamos cansados y volvemos a nuestra habitación. Hay que coger fuerzas para el día nacional del país.

Meditando en la habitación sobre mi airhopping, pienso que en todo este viaje Budapest ha sido lo más increíble. Ámsterdam y Copenhague son bonitos pero pequeños. Berlín tiene vida nocturna pero es feo por el día por ser tan moderno. Pero en Budapest, te sientes que estás en el medio de un gran imperio. Gran ciudad, teniendo aún su belleza histórica.

Aunque estamos cansados, hay que conocer la vida nocturna de la ciudad. Que sí, por el ruido de ayer parece que está a tope. Así que después del descanso vamos a un bar (los bares de Budapest no son cerrados como en España o Inglaterra, son jardines con mesas, donde la gente toma).

Fuimos a Instant, un ruin pub. Es decir, han transformado un edificio que antes era un edificio residencial, pero fue abandonado durante la guerra. Pronto se convirtieron en bares y discotecas. Todavía tiene la pinta de estar destrozado y dejado, pero con gente tomando y bailando. Esto era unos de los planes más tranquilos aquí. Los demás cuentan que aquí hay discotecas en piscinas, y fiestas en barcos, y a veces de espuma.

El próximo día ya es el Día Nacional. Los extranjeros duermen después de la fiesta, y ahora solo los húngaros están en las calles. Han montado tiendas en todos los lados. Venden cerveza de fresa, la bebida tradicional de la fiesta nacional.
fuegos artificiales airhopping budapest

Brindamos. Hay fuegos artificiales. Hungría celebra su día nacional. Y se acaba nuestro interrail en avión con Airhopping.

Un placer,

Prateek.